El testimonio del ex jefe de campaña del Apra, Hernán Garrido Lecca, agrava la situación de Alan García. El ex ministro y hombre de confianza del ex candidato presidencial negó a diario16 que haya tenido conocimiento de la emergencia que tuvo el entonces candidato Alan García en el 2006, cuando, por falta de pago, el dueño de la avioneta que los trasladaría de Puno a Lima no quiso emprender el vuelo que lo llevaría al mitin del cierre de campaña aprista, incidente que posibilitó el reconocido aporte de los cinco mil dólares que Alfredo Sánchez Miranda le entregó al partido de la estrella, a través del abogado militante aprista Humberto Abanto Verástegui.
“No lo recuerdo, he seguido el tema por la prensa. No tenía conocimiento (del tema de la avioneta)”, afirmó. ¿Cómo es posible que siendo usted el jefe de la campaña electoral, no hubiese sabido que Alan García estuvo por perder el mitin de cierre de campaña?, le preguntó diario16. “No, olvídate. Yo estaba el día anterior metido en el mitin de cierre, estaba en otras cosas en ese momento”, nos respondió.
Asimismo, el también ex ministro Garrido Lecca afirmó a nuestro periódico que no conoció el aporte hecho por Sánchez Miranda a la campaña electoral, aunque afirmó que el aporte sí debe estar inscrito a nombre de Humberto Abanto.
“Entiendo ello. Eso lo veía tesorería del partido y, como queda claro de las declaraciones de todos los señores, fue una consulta de último minuto. El tesorero era el compañero Franklin, no recuerdo el apellido pero este señor fue muy escrupuloso y la ONPE y el JNE dieron todo el ok”, dijo.
Cuando se le preguntó el porqué la señora Mirtha Cunza pidió el dinero a Abanto, nos dijo que “cuando hay un tema del partido, llaman a profesionales, por ejemplo, tengo cinco mil soles de bonos, de S/. 500.00, que me han dado para financiar el Día de la Fraternidad, entonces me llaman a mí y a profesionales que tienen la posibilidad de hacerlo”. Finalmente negó que supiera de los aportes de alguno de los integrantes del clan Sánchez Paredes, incluyendo al propio Alfredo Sánchez Miranda.