10 de Mayo del 2016 - Lima PE

AL QUE LE CAIGA EL GUANTE…

Desde que estoy inmersa en el apasionante mundo del periodismo deportivo -hace poco más de 10 años- he podido ser testigo de la existencia tanto de elementos positivos como negativos en nuestro sistema deportivo nacional.

Entre los positivos se encuentran, ante todo, aquellos deportistas disciplinados, sacrificados, metódicos, que se entregan al cien por cien por alcanzar sus metas y objetivos, que respetan a sus rivales, a su afición, a su país, a aquellos entrenadores que los saben guiar con maestría, cariño y sin soberbia. Son muchos, son varios. Menos mal.

Entre los negativos, llevan la posta los dirigentes inescrupulosos que, lejos de importarles el desarrollo de sus atletas y del deporte en sí, buscan entornillarse en sus cargos para así viajargratis, favorecer a sus amigotes, enriquecerse ilícitamente, todo dentro de un sistema putrefacto, de anomia generalizada, donde la mayoría son amigos de todos, y entre todos se apañan sus cochinadas. Mismo viaje de promo. Hoy por ti, mañana por mí. Algo así.

En innumerables ocasiones he podido ver y escuchar sobre la inminente deserción de deportistas, quienes alguna vez derrocharon talento y proyección, debido a intereses ocultos o favoritismos. A su vez, caso contrario, en los que directivos compraron la conciencia de algunos padres de familia regalando viajes y casaquillas de la selección a jugadores que no lo merecían, a cambio de su silencio.

Casos límite, también, como chantajes y venganzas contra deportistas de élite que  manifestaron oposición a la corrupción y a las injusticias, sacándolos de la selección arbitrariamente y manejando reglamentos internos sin asco, para así excluirlos de participar en competencias internacionales en las que merecían estar, callando bocas y alardeando de la anarquía deportiva “Marca Perú”. ¡Cuántas normas y cláusulas con nombre propio sin investigar!

Me pregunto cómo vamos a pretender ser potencia de la región, si a atletas que dieron positivo en controles antidopaje hace poco, hoy se les aplaude, auspicia y hasta son figuras de spots televisivos de CEDRO. Por el contrario, a aquellos deportistas que con la suya se mueven por el mundo, entrenando y compitiendo para lograr una medalla para su país, se les quita la poca ayuda que podían recibir del Programa de Apoyo al Deportista (PAD). ¿Dónde estamos, señores?

De esta manera, ¿qué mensaje le damos al mundo sobre la forma como se maneja el deporte en el Perú, si las autoridades que deben fiscalizar las irregularidades, no lo hacen, y más bien son cómplices de las mismas?

Lamentablemente, vivimos en un país donde el deporte está en pañales y sus dirigentes no hacen su chamba, más bien la taclean. Donde las federaciones tienen amplia libertad de hacer y deshacer con la venia cómplice de sus jefes directos. Donde alguna prensa hace lobbies y se funde en terno de relacionista público, enlazando amistades y siendo parte de este círculo apestoso, callando y lapidando a cambio de trabajo institucional.

A este paso, podremos tener infraestructura, quizá, para los Juegos Panamericanos del 2019, pero si no limpiamos de raíz el sistema deportivo nacional el cual funciona en base a intereses, seguiremos, entre otras cosas, enviando fuera delegaciones nacionales con sólo 4 deportistas en clase turista y 20 directivos zampados, en first class.

Nathalie Tacchino

@yosoynathalie